lunes, 9 de febrero de 2009

LA CURACIÓN POR LA FE

El egresado de la Escuela de Sociología y Antropología, Lic. Rosendo Churión Montoya nos ofrece un trabajo exclusivo de un estudio realizado sobre las fantásticas curaciones a través del lenguaje en la medicina primitiva.

Aunque en nuestros días se considera al brujo o shamán (hombre-medicina) como un charlatán, existen investigaciones que demuestran que en la medicina primitiva se curaba a los enfermos, pero la magia (curandera) que existía hace más de 10.000 años antes que el pensamiento científico participara en la medicina alopática, sigue siendo parte de nuestra civilizaci6n.

Un testimonio de la existencia actual de esta magia, que ofrece curar todos los males, son los avisos que aparecen a diario en los peri6dicos de las grandes ciudades.

Hoy día, también en las grandes urbes industriales, existen sociedades secretas brujeriles, pero es la creencia general de que brujería y charlatanería, son una misma cosa, veamos. Este trabajo pretende demostrar que es necesaria tanto la fe del enfermo como la del que ejerce la cura para que los resultados sean positivos, ya se trate de un médico moderno o un brujo primitivo.

LA ENFERMEDAD MENTAL

Si estamos conscientes de que en el proceso curativo, todo lo que hace el brujo es puro truco, lo que se trata de explicar es por qué se efectúa la cura y cómo.

Diferentes casos analizados nos permitirán confirmar nuestro objetivo. De los diferentes procedimientos que existieron en la medicina primitiva, vamos a referirnos a uno ampliamente conocido como es de la introducción y extracción del objeto-enfermedad. Esta teoría considera que se debe a la presencia en el cuerpo del paciente, a un cuerpo extraño o una esencia de ese cuerpo.

En muchos pueblos de América, se cree que el objeto enfermedad es introducido por algún brujo (magia negra}. Como es obvio, la operación de extracción del objeto-enfermedad por e1 shamán es un truco, pero el hombre-medicina efectúa una cura, y además cobra sus honorarios.

Veamos primero, ahora, un caso en el cual no era posible la cura (ausencia de la fe y la existencia de dos lenguas diferentes). El antropólogo alemán Adolf Bastián (1826-1905), durante su trabajo en Guyana, sufrió un día un fuerte dolor de cabeza y le pidió al brujo de la localidad que lo tratara. Este lo invitó a ir a su choza después del anochecer. El brujo comenzó conjurando a los Kenaimas (demonios o espíritus). No pasó mucho tiempo sin que estos manifestaran su presencia, mediante toda clase de ruidos: primero bajos y suaves, después más altos y en ocasiones ensordecedores.

Cada uno de ellos hablaba con su propia voz, que variaba de acuerdo con la supuesta personalidad del Kenaima.

Se suponía que algunos de ellos volaban por la habitación; el paciente podía oír el crujido de sus alas y sentir una corriente de aire en la cara. El sintió incluso el tacto de uno de ellos y fue lo bastante ágil para arrancar algunos fragmentos, (que posteriormente comprobó que eran hojas de árboles de ramas que debía haber estado agitando alguien en el aire).

El enfermo oyó como los demonios lamían las hojas de tabaco que estaban en el suelo. La ceremonia causó una gran impresión al paciente, que cayó gradualmente en una especie sueño hipnótico, del que se despertaba ligeramente cuando cedía el ruido, volviendo a caer en una mayor insensibilidad, tan pronto como éste aumentaba.

El ritual duró 6 horas aproximadamente, y concluyó cuando el brujo puso su mano sobre la cara del enfermo. Cuando el antropólogo se despertó, sin embargo, el dolor de cabeza no había desaparecido. El brujo insistió en el pago de sus honorarios, asegurando que lo había curado. Como prueba, le mostró una oruga que alegaba era "la enfermedad" que le había extraído cuando le puso la mano sobre la frente. El enfermo consideró que el brujo desplegó una intensa actividad, y una habilidad incomparable en ventriloquia, pero que éste no tenía capacidad para curar.

En este caso podemos señalar que se hacía necesario una "Fe de nativo" para curarse; lo que no podía suceder porque el enfermo no pertenecía al entorno social, psicológico y religioso al que pertenecía el brujo. Al no participar el antropólogo de las creencias del brujo, difícilmente el rito podía tener efectos en el inconsciente del enfermo, la eficacia simbólica estaba bloqueada.

CASOS DE CURACIONES.

Otros casos, de comprobada curación, son los estudiados por el Dr. Federico Sal y Rosas; éste analizó 176 casos (desde 1935 hasta 1957) de los indios Quechuas del Perú.

Estos indios creen que el alma (o quizás parte de ella), puede de abandonar el cuerpo, bien de forma espontánea o forzada. La curación consiste en hacer regresar el alma al enfermo. La enfermedad que ellos llaman "Susto" puede ser diagnosticada cuando el individuo pierde peso y energía y se irrita con facilidad, tiene alteraciones de sueño y pesadilla, y sobretodo cuando cae en estado de depresión física y mental denominada "Michko". La enfermedad es detectada por una curandera. Esta frota el cuerpo del paciente desde la cabeza hasta los pies con un conejillo de indias vivo, de tal manera que el animal muere al término de la operación.

Entonces, lo despelleja y lee su oráculo en la sangre del animal que ha recogido en un cacharro con agua, y en las lesiones que descubre en los propios órganos del animal. La ceremonia de la curación comienza con una operación llamada "Shokma"; la curandera recita ciertas invocaciones mientras frota al paciente de la cabeza a los pies, con una mezcla de las flores, hojas y la harina de diversos tipos de granos.

Esta muestra se recoge luego y se entrega a un curioso que realizará las partes esenciales del rito. El curioso llega a la casa en media noche, envuelve la mezcla en una pieza de los vestidos de éste y le prepara para recibir al espíritu ausente.

Luego abandona al paciente, que permanece sólo en la habitación oscurecida, y con la puerta abierta se aleja usando la mezcla para trazar una línea blanca en la tierra, que permita encontrar al alma el camino de regreso. Luego se dirige hacia el sitio donde el paciente experimentó el "Susto inicial", o bien hacia un lugar temido, como puede ser una vieja tumba o las ruinas de una fortaleza inca.

Aquí hace con la mezcla una cruz en el suelo, se coloca en su centro y ofrece los restos de la mezcla como sacrificio propiciatorio a la tierra.

Después llama solemnemente al alma perdida, llamada que se repite cinco veces. A la quinta invocación, debe percibir un ruido especial que indica la presencia del alma perdida antes de volver a la casa del paciente siguiendo cuidadosamente la línea blanca. El enfermo debe estar dormido; el curioso levanta con cuidado la manta que le cubre los pies, siendo éste el lugar por donde se supone que el alma vuelve a penetrar en el cuerpo, acompañada de un crujido especial audible para el curioso. En este momento, el paciente sueña que su alma regresa al cuerpo en forma de animal doméstico. El curioso abandona entonces la casa, bien por la puerta o bien de espaldas. La familia del paciente no puede regresar hasta la mañana siguiente, y

En la mayoría de los casos, cuando vuelve lo encuentra curado.

Si no ocurre así, se achaca e1 fallo a que el paciente no estaba dormido cuando debiera haberlo a estado, o a algún otro defecto de procedimiento, y se repite la operación en otro momento.

LA CURACIÓN POR LA FE

Antropología ante la magia.

Vista lo que es una sesión de Jani, el lector podrá considerar que este proceso de cura es una farsa; pero a esta opinión se opone la frecuencia de éxitos de este procedimiento, y con la opinión del doctor Sal y Rosas, que así escribe: “He observado personalmente como muchos de caso típico de susto, e incluso atípico mejoraban súbitamente e incluso se recuperaban después de una o dos sesiones de Jani. Tal éxito obtenido por un modesto curioso rural o por una campesina con su psicoterapia primitiva y salvaje, contrasta con el fracaso de los médicos graduados –entre este autor - en la curación del susto”

El incrédulo lector podría pensar que los casos de la enfermedad llamada "Susto" incluía sólo trastornos emocionales, pero no es así, porque de los 176 pacientes que estudió el Dr. Federico Sal y Rosas, sólo 64 pertenecían al grupo de los trastornados emocionalmente , y el resto (112) correspondían a enfermedades físicas como la tuberculosis, malaria, colitis posdisentérica malnutrición, anemia, etc. Todos estos complicados con trastornos emocionales.

Ahora veamos un caso que resulta bastante interesante. Se trata de un hombre indígena que no creía en los brujos pero llega a convertirse en uno de ellos.

Este relato (muy conocido por los antropólogos) trata de un fragmento de autobiografía indígena, recogido en lengua Kwakiutl (de la región de Vancouver, Canadá) por Franz Boas. Este indígena llamado Quesalid, no creía en los brujos o shamanes, por su preocupación por descubrirlos y desenmascararlos, comenzó a frecuentarlos, hasta que uno de ellos se ofreció a introducirlo en el grupo, donde sería iniciado.

Quesalid comienza su entrenamiento que consiste en una extraña mezcla de pantomima, prestidigitación y conocimientos empíricos, como es el arte de fingir desmayos, la simulación de crisis nerviosas, el aprendizaje de cantos mágicos, la técnica de producir el vómito, nociones bastantes precisas de auscultación y de obstetricia, el empleo de “Soñadores”, es decir, de espías encargados de escuchar las conversaciones privadas y de hacer llegar secretamente al Shamán elementos de información sobre el origen y los síntomas de los males sufridos por tal o cual persona, el sitio de la dolencia para que pareciera como que el shamán lo adivinaba; también le permitía saber donde tenía que succionar con la boca para extraer el mal.

Lo más importante de todo y muy usado en toda la costa noroeste del pacífico: el empleo de un pequeño mechón o plumón que el practicante disimula en un lado de la boca para después expulsarlo fuera de ella, todo ensangrentado en el momento oportuno – después de haberse mordido la lengua o haber hecho manar la sangre de las encías- y presentarlo solemnemente al enfermo y a los asistentes como el cuerpo patológico que ha succionado con la boca para extraerlo del cuerpo del enfermo.

Habiendo confirmado sus peores sospechas, Quesalid quiso continuar la averiguación, pero como su estancia entre los shamanes comenzaba a ser conocida, sucedió que un día un hombre joven, nieto de un jefe, soñó que Quesalid lo curaba (el nuevo candidato a shamán). Este primer tratamiento fue un éxito brillante.

Quesalid dijo en sus narraciones que el paciente se había curado por su plena fe en lo que había soñado. Pero lo que debía dejarlo indeciso y pensativo fue una aventura más compleja, que lo puso en presencia de varias modalidades de lo falso-sobrenatural y lo llevó entonces a pensar que unas eran menos falsas que otras: naturalmente, aquellas en las cuales su interés personal estaba comprometido, al mismo tiempo que el sistema que comenzaba a construirse subrepticiamente en su espíritu.

A VUELTA DE PÁGINA

Hallándose de visita a una tribu cercana (los Koshimo), Quesalid es invitado como espectador a una ceremonia terapéutica realizada para la hija de un jefe.

Con gran sorpresa comprueba que en lugar de extraer la enfermedad en forma de plumón o gusano sanguinolento, muestran un poco de saliva pretendiendo que esa es la "enfermedad". En este momento; la historia toma un giro inesperado: los shamanes Koshimo no consiguen curar a la hija del jefe. Quesalid solicita y obtiene autorizaci6n para probar su método, extrae y muestra la pretendida "Enfermedad" (el gusano sanguinolento), y la paciente se declara curada.

Los shamanes Koshimo quedan avergonzados, y el propio Quesalid sorprendido de ver que aunque los dos métodos son engaño, uno cura mejor que el otro.

Luego, le envían un emisario, para invitarlo a participar con ellos en una conferencia secreta.

Quesalid acude, y sus colegas extranjeros exponen su sistema (sus secretos). "La enfermedad es un hombre; cuando se captura su alma, la enfermedad muere y el paciente se cura; por tanto no tienen nada que enseñar a la gente".

Luego urgen a Quesalid para que explique, a su vez, como llega la enfermedad a sus manos. Pero éste rehúsa hablar, alegando los reglamentos porque es novicio.

Los Koshimo no consiguen hacerlo hablar a pesar de que le envían sus hijas supuestamente vírgenes, con la esperanza de seducirle y arrancarle el secreto. De regreso a su poblado de Fort Rupert, Quesalid es retado por un viejo shamán muy reputado, a una competici6n que consiste en curar a varios pacientes.

Quesalid Observa que fingiendo incorpora la enfermedad extraída a su tocado o a su matraca, que tiene la forma de un pájaro tallado. Entonces, en virtud de la fuerza de la enfermedad, estos objetos, durante un rato, flotan en el aire (truco).

Entre los pacientes está una mujer que declara que el Shamán ha tratado siempre de curarla sin éxito. Quesalid ensaya el método del gusano sanguinolento y la mujer grita que está curada. Así mismo se suceden otros triunfos, y el viejo shamán que está enfermo envía a su hija para que solicite una entrevista con Quesalid.

"Te ruego que trates de salvar mi vida -le dice- para que no muera de vergüenza porque soy el hazmerreír de nuestra gente, que recuerda lo que hiciste la última noche".

Insiste en que le explique su método, pero Quesalid solicita una demostración de los trucos del viejo, a lo que éste accede. Pero Quesalid se niega a hablar a su vez, a pesar de las súplicas del viejo y de su hija. A la mañana siguiente, el viejo shamán y su hija han desaparecido, y se dice que él se volvió loco poco después, tres años más tarde murió. Quesalid continuó con su carrera mientras aumentaban sus éxitos terapéuticos.

Al final del relato le queda la duda si existen verdaderos shamanes. Este relato de Quesalid nos permite demostrar que el viejo shamán derrotado, a pesar de su método tan simple, efectuaba algunas curaciones y que además estaba consciente de que las enfermedades tienen, una causa y que pueden ser curadas. Esa era su creencia, pero cuando ocurre el triunfo de Quesalid, su sistema de interpretación se derrumba y al no conseguir la respuesta a la información de parte de Quesalid es rechazado por la comunidad y termina en la locura. No hay duda pues, que los hechiceros creen en su misión, y que esta creencia está fundada en la experiencia de estados específicos.

Las privaciones a las que se someten bastarían a menudo para provocar dichos estados, aunque esto no se acepte como prueba de una vocación seria. Una costumbre muy generalizada que ocurre con el que ha sido curado, se encuentra bien colocado para ser shamán (lo que es una condición de tener plena fe en el ritual)

LA FE DE CURAR

También podemos agregar que en el caso de Quesalid no es la fe del shamán la que actúa, sino la fe del colectivo unida a la del paciente. Quesalid no se convirtió gran hechicero porque curaba a los enfermos (él tenía duda), sino que curaba a sus enfermos porque lo habían convertido en un gran hechicero, lo que le permitía tener fe en sí mismo porque sabía que seguiría curando.

La fe de curar como la de curarse, entrañan una disposición de la mente y el cuerpo para que pueda realizarse la cura. Esta disposición es la que permite que actúe la eficacia simbólica en el inconsciente del enfermo, y luego la mente puede lograr sus efectos en el para que restablezca la salud.

En la medicina primitiva hay un hecho evidente, y es que en el proceso de la cura-paciente y hombre-medicina participan de la misma religión, son de la misma tribu y se entienden en un mismo idioma. Es por eso que el lenguaje tiene efectos en el paciente donde es imprescindible la comunicación entre los que participan en el rito; lo que se hace imposible en varios participantes que hablen lenguas distintas.

miércoles, 15 de octubre de 2008

EL HOYO LITERARIO

En esta nueva sección van a caer todos los textos pertenecientes a obras literarias y periodísticas. El objeto de éste hueco es meter los textos que sirvan para aprender a escribir. Como la primera recomendación que hacen los profesores de castellano es la de que lean a los grandes maestros, a esas obras maestras la sección: “El Hoyo Literario” les hace un honor al permitir su entrada por esa cavidad de la que no podrán salir nunca.
Ejercicio Nº 1. Utilizar sinónimos. El uso de sinónimos nos permite darle fluidez al lenguaje, evita la repetición que es propio del habla de los niños, en el escritor demuestra pobreza del idioma. Veamos un texto con una palabra repetida. Luego investiguemos que cantidad de sinónimos disponemos, al tener la lista se debe verificar que sinónimos se pueden utilizar porque es el contexto el que lo determina. Obra seleccionada: “El Viaje Vertical” – novela. Autor: Enrique Vila Matas. Premio Rómulo Gallegos del año 2.001. Anagrama. Barcelona. España. Julio de 2.0001. Cuarta edición. Página 62. TEXTO:
Ya en la avenida de Icaria, tratando de olvidarse del Fantasma de Antonio Geli, fue fijándose en todas las personas con las que se cruzaba, gente que andaba muy veloz, sin duda por la proximidad de la lluvia. Todas las personas que iba viendo le parecían especialmente feas y horribles, como de ultratumba, hasta el punto de provocarle una indignación tal que le llevó al extremo de desear robarles algo a cada una de ellas.
PERSONA: individuo de la especia humana. La persona influye. SINÓNIMOS: 1- Individuos. 2- Seres. 3- Sujetos. 4- Hombres. 5- Prójimos. 6- Público. 7- Habitantes. 8- Lugareños. 9- Moradores. 10- Pobladores. 11- Residentes. 12- Vecinos. 13- Mortales. 14- Almas. 15- Semejantes. 16- Humanos. 17- Hermanos. 18- Criaturas. 19- Vivientes. 20- Entes. 21- Vidas. Los sinónimos que están en color azul son los que recomiendo para su uso en el texto. Como se puede apreciar la palabra: persona tiene muchos sinónimos y no se justifica que se repita en un mismo párrafo.

jueves, 9 de octubre de 2008

EL MAL USO DE LA PALABRA SECTA

“El mismo Rockefeller se encargó de dejar bien claro que los Estados Unidos iban a encontrar, serios obstáculos en su penetración mientras la Iglesia Católica siguiese despertando la conciencia del pueblo” Artículo: “El Catolicismo y Las Sectas” Padre Manuel Díaz Álvarez

Introducción: En el año 1.987 se comentaba mucho sobre una señora llamada Josefina Chacín Ducharne, de quien se decía que era una iluminada. El periódico El Universal de Caracas, estuvo publicando muchos textos de la agrupación llamada: “Los Peregrinos”. Como la Iglesia católica fue atacada por esta señora, se vio obligada a responder a sus acusaciones. Así por ejemplo el padre Manuel Díaz Álvarez escribió un extenso artículo titulado: “El Catolicismo y Las Sectas” en el vespertino El Mundo de la Cadena Capriles el miércoles 4 de marzo de 1.987, página 2. Yo Rosendo Churión escribí un artículo también: “Una Iluminada en Los Peregrinos”, publicado en El Mundo el sábado 17 de enero de 1.987, página 3.Pero también el profesor Alexis Márquez Rodríguez publicó un día después en su columna: “Con la lengua...” un trabajo titulado: “Secta”. El Nacional- Domingo 18 de enero de 1.987. Como el trabajo de Alexis Márquez Rodríguez tenía muchas fallas me vi obligado a escribir un breve artículo al vespertino El Mundo que nunca lo publicó. Como mi metodología para la enseñanza de la buena escritura se basa en descubrir los errores en los textos, expongo mi artículo tal como fue entregado al periódico El Mundo, si tiene fallas no importa, lo importante es aprender de los errores de los otros y de uno mismo.

EL USO DEL VOCABLOS SECTA *

El profesor Alexis Márquez Rodríguez en su columna: “Con la lengua…” publicada en el diario El Nacional del domingo 18 de enero ha opinado que: “sacerdotes y altos prelados, representantes autorizados del poder eclesiástico católico, han usado de ese modo el famoso vocablo (secta). Lo extraño es que el tal uso demuestra, si no mala intención, por lo menos ignorancia del valor y significado de la palabrita”

Al citar el profesor Alexis Márquez Rodríguez el Diccionario de la Real Academia Española entra en contradicción con lo que expone en su artículo. Si està de acuerdo en que: “el uso de la lengua poco a poco va introduciendo cambios en ella”, entonces tiene que atenerse al uso que le da la Iglesia Católica en la actualidad.

Venezuela por tradición histórica profesa la religión católica, es la que tiene mayoría de adeptos, demostrado cuando ocurrió la reciente visita de su máximo representante (el Papa).Integrarse a una secta es separarse de las demás. Cuando el Rector Edmundo Chirinos, emocionado, quería permanecer al lado del Papa, no era para separarse de la mayoría, al contrario, quería estar en ella, con el pueblo.

El vocablo secta no puede tener mala intención en su uso, en la actualidad lo usamos en forma despectiva para despreciar a grupos que no están de acuerdo con nuestra religión. Según la conclusión del profesor Alexis Márquez Rodríguez, la religión católica es una secta, pero la verdad es que es la secta más grande y por eso puede señalar a grupos minoritarios que quieren trastornar las estructuras elementales del parentesco, en otras palabras: separar a los hijos de los padres. Tal vez en otros países

orientales donde la Iglesia Católica es una minoría, sea considerada como una secta, pero aquí en Venezuela la mayoría no lo piensa así. El profesor Alexis Márquez Rodríguez hace un mal uso de los diccionarios, no se puede negar el significado que le dan los representantes de la Iglesia Católica al vocablo secta porque éste no coincida con el que se encuentra en los diccionarios. Nadie aprende a hablar con los diccionarios, sino con el uso diario de la palabra.

* Este fue mi artículo que el vespertino El Mundo no quiso publicar el cual escribí el 18 de enero de 1.987.

Veamos ahora el artículo de Alexis Márquez Rodríguez en su totalidad y luego pasemos al análisis.

El Nacional ------Domingo 18 de enero de 1.987.

Con la lengua…

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Secta

Alexis Márquez Rodríguez

Varias veces nos hemos referido al hecho de cómo el uso de la lengua poco a poco va introduciendo cambios en ella. Estos cambios son más frecuentes y notorios en el vocabulario, o mejor, en el significado de las palabras. De tanto usarlas –y a veces de tanto abusar de ellas-, las palabras no sólo se van gastando, como las monedas, sino que también se van modificando semánticamente, bien porque agreguen a su significado primitivo nuevas acepciones, bien porque cambien totalmente de significado; perdiéndose el original sustituido por el nuevo. Estos cambios son inevitables, y no puede decirse que sean buenos ni malos. A veces resultan muy provechosos, y uno se alegra de que hayan ocurrido. Otras veces son lamentables, porque se pierde un valor semántico que era útil, y aun necesario, sin que haya un sustituto idóneo. Pero en la base de ello está el dinamismo de la lengua, y no hay poder alguno que pueda impedir tales alteraciones semánticas. Sin embargo, si es bueno tener conciencia del hecho, saber donde estamos parados y a que atenernos al respecto. Cuando un pueblo tiene conciencia de su propia lengua, estas cosas ocurren de modo normal, natural diríamos sin que produzcan graves problemas. Cuando no, en cambio, las consecuencias pueden ser funestas. En estos días ha estado muy presente en los medios de comunicación social una palabra que, curiosamente, cada cierto tiempo hace tal aparición la palabra secta. Con motivo de una insidiosa campaña (iniciada por un diputado ansioso de figuración con miras a las ya cercanas (re) elecciones, contra un grupo de venezolanos que, con todo derecho, han optado por una vida retirada - cuyos ideales no compartimos, pero que estimamos respetables-, la palabra secta se ha puesto, una vez más de moda.

Lo que nos llama la atención es como se ha venido esgrimiendo --el gerundio es intencional- la palabra secta como un insulto, como una denuncia, como una anatema, como si con ella se quisiera juzgar y condenar de una sola vez un movimiento o agrupación social. Incluso muy conspicuos sacerdotes y altos prelados, representantes autorizados del poder eclesiástico católico, han usado de ese modo el famoso vocablo. Lo extraño es que tal uso demuestra, si no mala intención por lo menos ignorancia del valor y significado de la palabrita. En efecto, el DRAE-84 define secta de la siguiente manera: 1 -(Del lat. secta). f. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica. / /2. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.' // 3. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa”. Como se ve, no hay una sola acepción de la palabra secta registrada en el Diccionario de la Real Academia que pueda considerarse como infamante, como descalificadora de la conducta ajena, de individuos o de grupos. Más aún de la precisa definición del DRAE, podemos extraer las siguientes conclusiones: 1) La Iglesia Católica constituye una secta, tan secta como cualquiera de las Iglesias protestantes o de otros signos. En efecto, parece no haber duda acerca de que la Iglesia Católica sea un "Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa..... 2) .Todas las iglesias de orientación cristiana son sectas, no sólo por lo dicho antes, sino también porque el Cristianismo -¿hay duda sobre eso?- es una “Doctrina religiosa (...) que se diferencia e independiza de otra”, en su caso especifico de la religión hebrea. ソPuede negarse que Jesucristo fue un disidente de la religión oficial del pueblo hebreo? El encabezó pues, una secta, según este vocablo es definido por la Real Academia. 3) ¿No es la Iglesia Católica un “Conjunto de creyentes en una doctrina partícula” y "de fieles a una religión que..”. muchos hebreos, musulmanes, protestantes... “consideran falsa?. 4) Por todo ello, no hay nada de malo en que un grupo de personas constituyan una secta. Lo que como ta1 hagan es otra cosa, y ahí entra en juego primordialmente, el aspecto legal y el aspecto moral.

Una secta puede ser legal o Ilegal, moral o inmoral, en razón de sus procedimientos y de su conducta. Pero de ninguna manera puede aceptarse que a una agrupación se le tilde de secta como si esta palabra, por si sola, fuese un baldón o un anatema.

ANÁLISIS

Texto Nº 1: “EL USO DEL VOCABLOS SECTA” DE Rosendo Churión.

Comienza el autor señalando que Alexis Márquez Rodríguez afirma que la Iglesia Católica demuestra (en el uso de la palabra secta) “si no mala intención, por lo menos ignorancia de valor y significado de la palabrita”

Luego señala el autor que al hacer A. M. R el uso del Diccionario de la Real Academia Española entra en contradicción si ya había señalado que la lengua sufre cambios. Después afirma el autor que la Iglesia Católica no es una secta por que es una mayoría en el país. Agrega que no está de acuerdo en que el uso del vocablo secta tenga mala intención, aunque reconoce que:

“en la actualidad lo usamos en forma despectiva para despreciar a grupos que no están de acuerdo con nuestra religión”. También reconoce que la Iglesia Católica puede ser considerada en otros países donde es una minoría. Termina su artículo el autor al señalar que A. M. R. hace un mal uso del D.R.A.E.

Luego de este breve resumen del artículo veamos como desde un punto de vista se le puede dar razón al autor y al mismo tiempo vamos analizando el artículo de Alexis Márquez Rodríguez

ANÁLISIS

El autor (R.Ch) ha señalado que (A.M.R.) afirmó que la Iglesia Católica tiene “si no mala intención, por lo menos ignorancia de valor y significado de la palabrita” (secta). En su artículo el autor (A.M.R) sólo emite una opinión sin demostrarlo con hechos, entra en una divagación al decir “si no mala intención por lo menos ignorancia de valor y significado...” Podemos apreciar que dice primero “famoso vocablo” (se refiere a secta) para luego de calificarla de “palabrita” ¿Por qué el uso de ese diminutivo?

Podemos justificar que el autor (R.Ch) tiene razón cuando afirma que (A.M.R) realiza un mal uso de del diccionario de la Real Academia Española cuando a reconocido el proceso cambiante de la lengua. En los últimos veinte años, los sucesos ocurridos en las sectas con la práctica de los suicidios colectivos y los lavados de cerebros, el término secta comenzó a asociarse con los grupos de conducta delictiva y peligrosa. Pero debemos recordar que la palabra secta “Se hizo especialmente popular con el dominio cultural del Catolicismo Romano en Occidente, y en el Oriente con la Iglesia Ortodoxa. Conforme el tiempo pasó y dicha cultura se extendió, la palabra adquirió una carga peyorativa fuerte: los heréticos, los perversos doctrinales, los enemigos de la ortodoxia confesional establecida, eran la secta” Como se puede apreciar, ya la palabra secta tenía una carga peyorativa que ha aumentado con el proceso de la historia. Entonces ¿A qué viene el cuento de que la Iglesia Católica utiliza la palabra secta como un insulto, como una denuncia, como una anatema, como si con ella se quisiera juzgar y condenar de una sola vez

Cuando el autor (R.Ch) afirmó en su artículo que la Iglesia Católica no es una secta porque tiene la mayor cantidad de adeptos, está utilizando un concepto generalmente reconocido por la mayoría de los sociólogos, así por ejemplo el profesor Jorge Erdely G. México- 1.997 dice “Todo lo que no sea religión mayoritaria se considerará secta dependiendo de la cultura y su tradición religiosa. O de la religión oficial reconocida por el Estado, dependiendo del país y aun de la época.”

Tampoco se puede afirmar que la Iglesia Católica es una secta por su origen como lo afirma (A.M.R) cuando dice:” ¿Puede negarse que Jesucristo fue un disidente de la religión oficial del pueblo hebreo.Él encabezó pues una secta, según este vocablo es definido por la Real Academia”. De igual manera podríamos decir de un partido político que es mayoría y puede estar en el gobierno y acusarlo o definirlo como una secta por su origen. Casos existen muchos y esto no es aplicable. Otro aspecto del artículo es que Alexis Márquez Rodríguez no señala el nombre de la secta a la cual se refiere: “Los Peregrinos”, tampoco a la iluminada señorita Chacín Ducharne. Al comienzo de su artículo dice: “Con motivo de una insidiosa campaña (iniciada por un diputado…” Tampoco dice el nombre del diputado. Pregunto yo ¿Esta es la manera correcta de escribir un artículo, omitiendo nombres y no demostrando lo que se opina sin presentar los hechos? Para realizar un trabajo sobre una palabra, no basta utilizar el D.R.A.E, es importante utilizar diccionarios especializados y autores especialistas en diferentes materias para tener diferentes puntos de vista. En relación al término secta se puede obtener desde el punto de vista religioso varios conceptos diferentes, así por ejemplo: “Una secta es un grupo de personas polarizadas alrededor de la interpretación particular que una persona hace de la Biblia, que incurren en grandes desviaciones con respecto a las doctrinas primordiales de la fe cristiana…” Dr. Walter Martín. Teólogo. Doctorado en Religiones Comparadas, California Coast University. (MC Dowell 1.988:11). Y así podríamos seguir con las definiciones sociológicas, como por ejemplo: “La definición técnica del concepto secta comenzó con los trabajos del sociólogo alemán Max Weber, el cual definió a la secta en oposición a la iglesia. Esta acoge en su seno al santo y al pecador, al justo y al injusto, en contraste con la secta, que sólo acepta adeptos comprometidos. En el caso de la secta, la pertenencia es voluntaria y debe merecerse, mientras que la iglesia no demanda cualidades especiales ni pone condiciones para el ingreso en su seno”. También podríamos seguir con la definición lingüística, jurídica, ética, moral, histórica, psicológica social, ciencia médica (Lifton 1.989). Dr. John Hockman 1.990). Voy a terminar este análisis señalando que Alexis Márquez Rodríguez dijo: “Cuando un pueblo tiene conciencia de su propia lengua, estas cosas ocurren de modo normal,… ¿Es posible que los pueblos tengan conciencia de su propia lengua? ¿Cómo ocurre eso¿ ¿Qué opinan los psicolinguistas?

miércoles, 1 de octubre de 2008

Rosendo Churión y el Astronauta Tom Stafford

El Astronauta Tom Stafford en Compañía del Lic. Rosendo Churión, a la Izquierda Maurice Black Basó, en la comandancia General de la Aviación. Aeropuerto La Carlota. (Ver entrvista Publicada en la Revista Cábala Nº 111. Año VII el 25 de Agosto de 1983.

martes, 9 de septiembre de 2008

LA INFERIORIDAD MENTAL DE LA MUJER Y SUS DERECHOS SEXUALES

El hombre no odia realmente al sexo femenino, salvo en el caso de que deba luchar con él. P. J. Moebius. No es un juicio de valor establecer la inferioridad mental de la mujer, sino es el resultado de una verificación científica, es lo que afirma Paúl Julius Moebius en su libro "La Inferioridad Mental de la Mujer" en donde cita a varios investigadores relacionados con el tema. LA MUJER COMO ANIMAL SOCIAL. Según Moebius "Una de las diferencias esenciales se encuentra ciertamente en el hecho de que el instinto desempeña un papel más importante en la mujer que en el hombre". El doctor David M. Kurlat (Diccionario de Medicina Familiar) dice en ese moderno diccionario que "la acción instintiva se caracteriza por su rapidez, inconsciencia y constancia. La mayor parte de los investigadores sostienen que el instinto es innato y que, por lo tanto los mecanismos que provocan la reacción instintiva son transmitidos por la herencia". Para Moebius el instinto hace a la mujer semejante a las bestias más dependiente, segura y alegre. El le da esa fuerza singular y la hace aparecer verdaderamente admirable y atractiva". Al referirse a lo evolutivo. Moebius es más sarcástico al decir que: “Como los animales que obran de la misma manera desde tiempos inmemoriales, el ser humano se hallaría estancado en su estado original sino existieran más que mujeres”. En la actualidad se podrá argumentar que ahora existen más profesionales en el género femenino ¿Y qué han hecho las psiquiatras. psicólogos, sociólogos, abogados, etc., en favor de los derechos sexuales de la mujer? ¿Es que se graduaron sin visitar ninguna cárcel de mujeres? ¿Hasta, dónde llegará el disimulo de la mujer? LA INVOLUCION DE LA MUJER. Lo que más llama la atención es su concepto del instinto sexual en la mujer, ya que su libro fue publicado en el año 1.900. Veamos lo que dice un diccionario de nuestros días (ya citado). "El instinto sexual es la tendencia que poseen el hombre y la mujer a aproximarse, como consecuencia de la necesidad de perpetuación de la especie. Sin embargo, con mayor frecuencia este instinto lleva a la consecución del "placer". Pero la realidad es otra, una cosa es lo que atañe a la naturaleza y otra es lo que se refiere a la sociedad. Dice Moebius. "la mujer se ve constreñida a disimular debido a su rol sexual, ejercita el disimulo instintivamente, y el perfeccionamiento de este método constituye una parte esencial de la formación femenina. Su fin es el de hacerse deseable, por lo que su deseo debe permanecer oculto; ella callará todo lo que pueda resultar adverso a la opinión de los demás". Así vemos que lo que tuvo su origen en la naturaleza (acercamiento para procrear y producir placer); en la mujer se perpetúa lo contrario (el alejamiento y la ausencia de placer). ¿En pleno final del siglo XX se justifica el disimulo en la conducta sexual de la mujer? Se ha comprobado que la ausencia de unas relaciones sexuales sanas produce fibromas, quistes y tumores en la mujer, aparte de las alteraciones en su psiquis. Mucho tiempo atrás, en la época medieval, ocurrían las posesiones diabólicas; luego a partir de la segunda mitad del siglo XIX se transformó en histeria (Del griego hystera, útero). Publicado en Caracas, el sábado 17 de febrero de 1.990 “EL MUNDO” EL DISIMULO DEL HOMBRE. El hombre tímido es muy común en nuestra sociedad y él lo disimula a través de un falso machismo. Muchas veces ocurre que la mujer cansada de su disimulo, se vuelve histérica y el hombre objeto de sus deseos es atacado con palabras agrias y actitudes violentas. En otros casos acuden a videntes que se anuncian ofreciendo los mejores amarres. El tímido que no entiende el disimulo de la mujer, intenta apartarse de ella, lo que agrava la situación de ambos. El problema es más grave cuando un empleado pide su cambio de trabajo en un ministerio (por ejemplo), porque una mujer lo tiene hostigado. Lo recomendable es que el tímido lo tome con calma, que le haga el galanteo a esa dama y verá como cambia la actitud de esa mujer. Por eso considero que a toda mujer la debemos tratar igual. No importa que sean bellas o feas, allí está un cúmulo de hormonas en su sangre que siempre están activas. Además, allí debe estar un buen corazón, ¿Por qué no?

Cómo Escribir un Artículo

Publicado en Caracas, sábado 10 de marzo de 1.990. Para escribir un artículo es bueno tener una guía de redacción. En la introducción se debe explicar el objetivo del artículo, para aumentar el interés que se inició con el título. Hasta aquí, en forma breve, tenemos la introducción. El cuerpo del artículo donde se va a desarrollar los hechos, no debe tener varias ideas o problemas. Un solo problema o tema es más sencillo tratar en veinticinco líneas, tamaño ideal que requieren los periódicos. Cuando se tratan varios problemas corno ocurre a menudo en el periodismo; muchos articulistas dan por entendido que tales problemas son ampliamente conocidos por el lector. ¡Grave error! Tratar un sólo tema le permite al articulista desmontar en varias partes lo que verdaderamente quiere comentar. No utilizar un lenguaje como si se estuviera hablando con el lector. A veces un tema demasiado común autor autoriza a utilizar un lenguaje banal, siempre que sea para comunicar un significado. La estructuración de las partes que apoyan la idea principal debe ser muy lógica, esto convence más que el lenguaje literario que no lo entiende la mayoría de los lectores. El artículo no tiene un orden riguroso. El título es lo más importante de un artículo, es lo que llama la atención de los lectores, debe ser para satisfacerlo, no para engañarlo. Como puede apreciar nuestro querido lector, podíamos haber comenzado con el título y no con la introducción. Hasta aquí cumplimos con las veinticinco líneas escritas a máquina.